En mis planes, no estaba contemplado repetir una de las etapas más tristes y agobiantes de mi vida, pero cuando el Dr. me dió nuevamente la triste noticia, de que el cáncer había vuelto,mi espíritu se desquebrajó de nuevo...ya había recogido todos esos pedazos, los cuales traté de unir, pero aún me queda la esperanza de que mientras tenga algo de fuerza, seguiré hasta que pueda; como dicen: "¡ A rajarse a su Pueblo!", y el gran ejemplo que me dió mi Mamá, al ser una Gran Guerrera, me sirve para decir que ha llegado el momento para demostrar de qué estoy hecha, pero soy simplemente un ser humano, y sí..., a veces flaquearé en momentos de debilidad física ó emocional, pero finalmente lo importante es no quitar el dedo del renglón...
A veces pienso que el tener cáncer, es una oportunidad para arreglar situaciones de vida ó como un sentenciado a muerte, y sumirse en la desesperación puede ser fácil, pero desde hace cinco años vengo diciendo: "Si no tuviera a mis dos hijos, me podría morir muy a gusto en cualquier momento", pero tengo una responsabilidad " no compartida", pues sé que al llegar a faltarles, los dejo en una situación de vida muy vulnerable, sé que es muy trillada la frase de: "me necesitan", pero en ésta ocasión es muy importante, pues al faltarles quedarían completamente susceptibles para ser "devorados", por todo y todos los que lograron devorarme a mí, y como siempre he dicho, a mí me pueden hacer cachitos..., pero por mis hijos estoy dispuesta a luchar con uñas y dientes, y hasta convertirme en una verdadera fiera.
Sí, tengo que admitir que he caído en una gran depresión, y no es que me sienta "depre", es algo serio, pero como mi Mamá decía; " Hay que hacer de tripas corazón".
Mi psicóloga, hace seis años, durante el tratamiento me dijo que leyera el libro: "Colorín Colorado,,,éste cuento...aún no ha terminado ", ahora entiendo lo que me quería decir,,,
Se dice que el cáncer es una enfermedad traicionera, y vaya que lo, es, pues no avisa cuando regresará, y con qué fuerza y furia lo hará; los enfermos de cáncer no nos podemos dar el lujo de planear un futuro, y aunque nadie tiene la vida comprada, nosotros ya recibimos el boleto de ida (algo anticipado), pero creo que dentro de todo, es una especie de "bendición", pues se nos está dando una gran oportunidad para despedirnos de nuestros seres queridos, con algo de calma y tranquilidad.
Hace seis años, al perder mi seno izquierdo, claro que me dió tristeza, pero hoy después de todo éste tiempo, creo que más vale vivo incompleto...que muerto completo.
Hay días en que me siento como un roble, y otros como un sauce llorón.
Finalmente quiero agradecer el apoyo incondicional de mis compañeros de Universidad, mis queridas compañeras del Mayllén, parientes, a tí Mary Ramírez en especial, a Martinoli y Ulejandra,Ofe Barrueta, mi querida Terecua, y tantos amigos y amigas que han venido a visitarme, y muy muy especialmente a mis hijos, a quienes sin querer les dí de nuevo el dolor de verme enferma, ellos lo disimulan muy bien, pero sé que en realidad están muy afectados y lo expresan de maneras muy diferentes y a veces extrañas, saben que los amo profundamente y que todo lo que hago es por ellos.
Terminaré con ésta frase que se me ocurrió en una noche de insomnio: "Los enfermos de cáncer, pertenecemos a un Club, en el que no nos gustaría dar la bienvenida al siguiente miembro...
jueves, 17 de marzo de 2016
jueves, 18 de junio de 2015
Retrato de una desilusión
Todos tenemos ideales, sueños e ilusiones en la vida, pero para mí llegó el momento, en que todo se trata de pérdidas, frustraciones y una gran desilusión.
¿Pero por qué me pasa ésto?. Es cuando los demás " suponen" que tengo "todo", cuando en realidad yo siento que no tengo nada, y no es una sensación agradable, pues después de haber sido una persona con "un proyecto de vida", y ver como día a día se van desmoronando poco a poco esos sueños forjados con el paso de los años.
¿Y de qué sueños hablo?. El sueño de tener mi familia, a unos hijos que sean buenas personas, "gente de bien", como solíamos decir de antaño, pero hoy sin embargo, me siento cansada de luchar contra todo y contra todos, ir siempre nadando contra corriente, eso cansa, y mucho, me siento como perdida en el mar y me sostengo por una tabla, pero no encuentro ninguna orilla a donde llegar, y de pronto pierdo esa tabla y quedo a la deriva, pero sigo luchando, y nadando..., luchando y nadando..., hasta que me doy cuenta de que esa, mi tabla de salvación, se comienza a desquebrajar poco a poco..., pierdo la integridad de mi familia, a quien yo creia sería mi compañero de vejez..., y lo dejé pasar..., enseguida pierdo a mis hermanos, con quienes creí que contaría, pues saben perfectamente la difícil situación de vida que tengo, saben que podían haber hecho más por mí, pero omitieron..., y lo dejé pasar..., y finalmente lo más triste..., mis hijos, pues luché por ellos hasta lo imposible, siendo Padre y Madre a la vez, insistiendo en que el estudio es la mejor herramienta de vida, tratando de inculcar buenos valores, pero todo cayó en un triste saco roto..., y también lo tengo que dejar pasar..., en éste momento quiero llorar, pero me tengo que tragar mis propias lágrimas, a fin de cuentas ya me acostumbré a vivir dentro de ese mar de soledad, al que nunca le encontraré un posible horizonte donde desembarcar, y finalmente mi conclusión es: Ya no esperes ser comprendida, no esperes ser amada, ya no esperes nada de nadie, lo único que tienes que esperar, porque ésa si es una certeza..., es llegar a la tumba esperada...
domingo, 14 de junio de 2015
El Gran Observador
Mi Mamá me solía decir: ¡Estás en todo!..., ¡menos en Misa!, y hoy que tocaré el tema de "El Gran Observador", pienso: "Dios está en todo..., ¡y también en Misa!".
En éstos tiempos "Tecnológicos", y de contínuos avances, hay muchos que se aferran a negar su existencia. En una ocasión, cuando mis hijos eran pequeños, les pedí que se lavaran las manos para comer, y ellos me contestaron que no traían las manos sucias, pues "no se veía nada", y en ese momento les dije con voz fuerte: ¡¿creen que los microbios no existen, sólo porque no los pueden ver?!, y en ese momento me quedé pasmada, pues pensé: "lo mismo pasa con Dios, no porque no lo veamos, quiere decir que no existe".
Hay muchas veces en que no actuamos como decimos que lo hacemos, pues vamos a Misa..., y al salir somos como unos "travestis", pues nos convertimos en iracundos, envidiosos, mentiroso etc.
Cuando trabajé en el Casino León Empresarial, había un mesero que contínuamente me preguntaba: ¿Por qué nunca se enoja?, hasta que un día lo saqué de su duda y le dí ésta explicación: "Trato de no hacerlo, pues cuando me enojo me pongo TAN FEA..., que prefiero no hacerlo, claro que hay situaciones de límite, en las que hay que reaccionar, y no se trata de que todos nos "hagamos los Santos"..., sino simplemente ser más tolerantes.
Si todos viéramos a Dios de la misma manera, sería aburrido, pero la relación de Dios con cada quien es muy personal.
No hay nave más poderosa para viajar, que nuestra imaginación, pero es más fácil negar lo que no se puede comprender, y el negar a Dios no nos hace más grandes; en la misma proporción en que no podemos entender el concepto del infinito, es como no podemos entender el concepto de Dios.
Cada uno de nosotros creamos un Universo de acuerdo a nuestra conveniencia, pero quien no acepta la presencia de Dios en el Universo, es porque no ha aceptado su propia naturaleza. La ciencia es la lupa que Dios nos ha dado para observarlo.
Si la idea de Dios fuera un hecho aislado, se podría dudar más, pero es idea Mundial con ideal Universal; sea el País que sea, la Raza que sea etc., siempre hay la idea nata de "buscar algo". En una ocasión mi amigo llamado Reza me dijo: "Tu Dios y mi Dios son el mismo, pero con diferente nombre".
El tiempo no se palpa, pero existe; se mide, pero no lo vemos..., y no por eso no existe.
Vivir sin Dios, es como un vaso vacío, que puede ser de plástico o del vidrio cortado más fino...
Dudar sobre la existencia de Dios es normal, si alguien lo ha hecho por un segundo y lo niega..., es un mentiroso.
Negar a Dios, es negarse a sí mismo. Si quieres ver a Dios..., ve a los ojos de tu hijo..., si quieres besar a Dios..., besa a tu hijo..., y si quieres tocar a Dios..., abraza a tu hijo.
Un día en que platicaba con mi Mamá sobre Dios, me platicó una historia sobre la vida de San Agustín, él iba caminando por la playa, y vió a un niño que iba y venía; lo que hacía era tomar agua entre sus manos y vaciarla en un hoyo que había hecho en la arena, San Agustín le preguntó: ¿Qué haces niño?, y el niño le respondió: "Estoy vaciando toda el agua del mar en éste hoyo", y San Agustín le dice riendo: "¡eso no es posible!", y el niño le contesta inocentemente: " Es más fácil que yo vacíe toda el agua del mar en éste hoyo, a que nosotros podamos comprender la grandeza de Dios..."
Ser inteligente no es negar a Dios, sino aceptarlo, aunque no lo comprendamos.
Jesucristo, visto simplemente como personaje de la Historia, es impactante, pues vemos como en entregas de Premios Oscar, Emmy, Globos de Oro etc., muchos agradecen primero a Dios (y no le tendrán que pagar "regalías"), y no piensan: ¡uy! ¡qué vergonzoso que todo el Mundo me vea diciendo eso...!, y así como hay grandes Productores de Hollywood etc, Dios es "El Gran Productor".
Sin embargo hay Ateos respetuosos, buenos, y Religiosos fanáticos, malos..., como diría mi Mamá: "Hay de todo en la Viña del Señor"....
Hay momentos en que pienso: "¿Cómo funcionan los Servidores para que podamos usar millones de computadoras en el mundo?, y llegué a la conclusión de que no lo puedo comprender..., es realmente un tema apasionante, y pensé: "Si eso me emociona tanto, creo que a Dios le puedo llamar: "El Gran Servidor del Universo".
Finalmente, cada quién es libre de creer lo que quiera, y es muy respetable, mientras no se haga daño a los demás, pero yo simplemente no dejo de sorprenderme como Dios nos ama a cada uno de nosotros seamos como seamos, y nos ve a TOOOOOODOS y sabe lo que pensamos en cada milésima de segundo de nuestras vidas..., pero yo simplemente pienso: "No sé como lo HACE..., pero sé que lo HACE..."
sábado, 30 de mayo de 2015
El Día más Felíz
Todos hemos sido educados para ser felices, hacemos de todo, hasta lo indecible para lograr ese "punto culminante" en nuestra vida, en que podamos decir: "soy felíz", pero..., ¿y luego qué pasa?, ¡claro!, lo de siempre, lo importante no es "llegar" sino mantenerse, y precisamente el "mantenerse en estado felíz" es sinplemente una quimera, pues nuestra vida generalmente resultará siendo una constante Montaña Rusa, en la que a veces quisiéramos ni siquiera haber sido parte de los pasajeros, o bajarnos de ella cuando va en pleno recorrido; y así es como se nos va la vida entre subi-bajas y vaivenes interminables, y sí, ¡eso es la vida!
Si tuviéramos que medir nuestra felicidad en números del 1 al 10, seguramente habremos pasado por días de 10, y hasta con mención honorífica, otros serán regularsones, y otros más, definitivamente con calificación reprobatoria.
Pero como mi Mamá decía: "Cada cabeza es un mundo", en "mi mundo" decidí, desde hace muchos, muchos años, que para mí el "Día más Felíz"..., es en el que no pasa nada...
viernes, 22 de mayo de 2015
Anecdotario de hermanos..., de Drácula.
Cada familia tiene sus propias anécdotas, las cuales iran formando parte de su historia, algunas se platicarán durante la comida, otras en las fiestas, o en alguna charla amena en donde la memoria se nos refresque, y quizas esbozaremos una pícara sonrisa; como mi Mamá decía: "Quien solo se ríe..., de sus maldades se acuerda...", algunas probablemente se vayan borrando con el paso de los años, otras se irán afianzando, y otras seguramente formarán parte del patrimonio cultural de la familia.
Las anécdotas familiares nos transportan al pasado, y es como si le robáramos algunos instantes a los que nos negamos rotundamente a que el tiempo se las lleve al olvido. Y precisamente, para que eso no pase, más vale hechar mano de la escritura, quien se encargará de guardar amorosamente todo ese prisma de tonalidades, de sentimientos graciosos, agradables, solemnes etc.
Viajeros con destino al pasado..., ¡tomen sus asientos!
Era la época del Kinder de uno de mis hermanos, al llegar de la escuela le dice a mi Mamá muy emocionado: "¡Mamá, gané una carrera!". Mi Mamá lo felicita y le pregunta: "¿Y en qué lugar llegaste?", el dice muy contento: "¡en segundo lugar!", y mi Mamá le pregunta finalmente: "¿Y cuántos eran los que iban en la carrera?", y él le contesta felíz: "¡dos!".
En aquellos tiempos en que no había laptos, smartphones, ni tantos chunches sofisticados, a mi hermano menor y a mí, en lo que a veces nos gustaba entretenernos, era sacar del refrigerador el molde de aluminio para hacer hielitos, y pegar la lengüa en el fierro.
Cuando íbamos al rancho, nos gustaba buscar las clásicas piedras planas, para arrojarlas fuerte dentro del estanque, y que rebotaran en el agua.
En una ocasión en que mi Mamá tuvo que hacer una denuncia telefónica a la Policía, no quiso dar su nombre, y lo primero que se le ocurrió cuando se lo preguntaron fué decir: "Martha Sánchez"; a mí me causó gracia, pues mi Mamá no sabía que era el nombre de una artista muy famosa en España, México y otros muchos países.
Otro de los pasatiempos que teníamos mi hermano menor y yo, cuando teníamos como 8 años, era lavar todas nuestras monedas, los aquellos tan famosos "cinquitos", con limón y tierra blanca, y vaya que quedaban relucientes.
Una tarde, mientras comíamos en casa de mi Mamá, estaba de visita mi sobrina Marián, todos estábamos entre comiendo y charlando, cuando Marián que tenía 3 años aprox. le dice a Pigus: "Tía Pigus, te quielo", y todos exclamamos enternecidos:"Ahhhhh", pero Marián volvía y volvía a insistir: "Tía Pigus, te quielo", y Pigus le dice:"Gracias", pero Marián aclaró: "Te quielo..., (y señalando con su dedito), ¡en mi tacita!". Lo que ella en realidad quería, era que Pigus le sirviera té...
Una de las fotografías más célebres de la familia, es donde mi hermano mayor, cuando tenía unos 6 meses aprox. de edad, posa felíz con una mosca en la cabeza, esa fué una mosca que pasó a la posteridad con gran fama.
A mi hermano menor y a mi, nos gustaba jugar debajo de la mesa de la plancha, y curiosamente yo me quedé con esa mesa, la cual también mis hijos la usaron para jugar debajo de ella cuando también eran unos chiquitines.
Cuando mi hermano Gerardo estaba en el Kinder, era muy pero muy travieso, en esa époica mi Mamá los tenía en el Transporte Escolar, una tarde en que ya era el regreso a casa el jalaba las trenzas de las niñas que iban en el asiento delante de él, y la monjita al ver que de nada servía llamarle la atención, muy molesta le dice al chofer: "Aquí baje a éste niño, que no quiere obedecer", y Gerardo le contesta sin temor alguno: haciendo una señal de cuernos con la mano: me bajas..., ¡ churrangas marrangas!
Cuando pasaban aquellas tardes entre tranquilas y aburridas, cuando Ricardo y yo teníamos como 8 años, nos gustaba sentarnos en la entrada de la casa a esperar a que pasara "el Compadre del Burrito"
Al tener que cuidar mi Mamá a 8 almas, y la mayoría de ellas inquietas y traviesas, era de esperarse que no quisiera sufrir de los famosos "regaderos", así que decidió guardar todos los juguetes en un solo cuarto y tenerlos bajo llave, ¡ah!, pero como la astucia infantil no tiene límites, a Ricardo y a mí cada vez que nos asomábamos por la ventana, y veíamos todos esos juguetes, era como ver el paraíso prohibído, ¡pero con lo que mi Mamá no contaba, era que la ventana era de rejillas de vidrio, que se podían desensamblar, y así nosotros cuidadosamente fuimos quitando una..., otra..., y otra, hasta que pudimos pasar y hacer la gran travesura de sacar todos los juguetes al patio del techo del comedor, esa fué una de las mejores sensaciones, pero el gusto nos duró poco..., mi Mamá subió, vió el tiradero, y así nos fué..., ¡voy por la palita!
Como buenos niños, Ricardo y yo éramos "malos para comer", y claro que hacíamos algunas trampas; en una ocasión se nos ocurrió comer sólo el "juguito de la carne", la masticábamos hasta que quedaba una masa seca y la tirábamos por debajo de la mesa del comedor, mi Mamá creía que ya nos la habíamos acabado, pero cuando se dió cuenta de que toda estaba tirada en el suelo nos dió nuestra buena tunda. (Lástima que no teníamos un perrito, pues así seguramente sí habría funcionado...)
Gerardo fué realmente el más travieso de todos, un día mi Mamá me platicó sus travesuras que en su momento no le causaron ninguna gracia, pero ella me las platicaba con grandes sonrisas y carcajadas. Una de ellas fué cuando Gerardo tenía como unos 6 años, y mi Mamá ya estaba tan fastidiada de sus tantas travesuras, que lo amarró a una de las macetas grandes del patio, creyendo que con eso él se calmaría, pero resultó contraproducente, pues él se movió tanto, que la maceta se cayó y se rompió, mi Mamá me dijo: ¡Que bueno que no se le cayó encima!, ese día también me platicó de la vez que Gerardo, también siendo muy chico, tiró toda la bolsa del jabón en polvo por el water del baño y se hizo una súper espuma.
Cuando Ricardo y yo teníamos como 7 años, nos gustaba recostarnos en el piso del patio para observar las nubes y sus formas, era tan divertido, pues creo que es una linda forma de alimentar la creatividad.
Cuando aún estábamos todos en casa de mi Mamá, era muy divertido, pues a algunos de nosotros nos gustaba "cantar bajo la regadera", y un día que iba yo pasando por el baño verde (que después sería el amarillo), estaba uno de mis hermanos muy contento cantando una y otra vez la canción de Vicente Fernández: "La misma", yo me divertía al escuchar su tan "variado repertorio"..., pues la repetía una y otra vez...
A Ricardo y a mí de chiquitos nos encantaba jugar con los "cochinitos", que eran unos insectos que sacábamos de la tierra de la jardinera del patio, al tocarlos se hacían "bolita" y nosotros los usábamos como si fueran pequeñas pelotas y los hacíamos rodar. También nos gustaba jugar con las lombrices de tierra, las cortábamos para ver cómo se seguían moviendo. A los mayates los amarrábamos de un hilo para hacerlos "volar" como si fueran avioncitos o papalotes.
En la familia siempre tuvimos la curiosa costumbre de "nombrar" a los carros, pero el más famoso de todos creo que fué "El Philcado", un volkswagen verde botella que tenía en la parte del techo una calcomanía grande de "Philco". Cuando mi Papá lo vendió, cada vez que lo veíamos otra vez decíamos emocionadísimos: ¡ahí va el "Philcado"!, como si se tratara de alguien de la familia...
No me cabe la menor duda que todos ya traemos nuestro oficio futuro, marcado desde nuestra infancia, y así pasó con Ricardo, cuando estaba chico como de 12 años, un día me encontré mi muñeca que "hablaba y caminaba" toda "despanzurrada", pues le había hecho una "operación" para ver "cómo funcionaba", también había desarmado su reloj de Mickey Mouse, para ver el mecanismo; y esas cosas que parecieron grandes travesuras, eran en realidad la base de una Carrera muy prometedora para el futuro. Yo jugaba a hacer "pasteles de lodo", y hoy soy la pastelera "Gina Cake".
Cuando éramos chicos a Ricardo y a mí nos gustaba cuando íbamos en coche con mi Mamá o con quien fuéramos, para pasar por la calle Chiapas para ver "la casa de los venaditos", era una casa donde había como 3 ó 4 venados, hoy no creo que sería posible que a alguien se le pueda permitir tener animalitos así en su casa.
De chicos a todos nos gustaba practicar algún deporte, así que algunas tardes en el patio jugábamos en equipos de 2 contra 2 de Volleyball, mi Mamá pasaba miuchos malos ratos, (y con toda razón), pues nosotros ganábamos, pero sus plantas siempre "salían perdiendo".
Como éramos tantos y si alguien ya no cabía en el coche, le decíamos:"te vas a tener que ir de Manola", como en España se acostumbraba a ir sobre el cofre del coche con vestido de Sevillana, claro que era sólo una broma, pues nos teníamos que "hacer chiquitos", para caber todos.
Hoy cada uno ha tomado su camino, ahora cada quién irá formando sus propios anecdotarios familiares, pero el tiempo en que vivíamos todos juntos, fué sin duda alguna, de los mejores tiempos de mi vida.
domingo, 10 de mayo de 2015
Madre sólo hay una
Hablar de nuestra Madre podría convertirse en una charla eterna, y más si ya no tenemos la suerte o bendición de tenerla aún con vida, pero los pensamientos acerca de ella siempre estarán rondando y rondando por el resto de nuestra vida.
Un hijo no siempre "necesitará" de su Madre..., pero una Madre siempre necesitará de su hijo. Así como al final de la película "La Nana Mágica", ella les dice a los niños. "Cuando no me quieran, pero me necesiten..., me tendré que quedar; cuando me quieran, y ya no me necesiten..., me tendré que ir...
A veces los hijos se comportan como huérfanos voluntarios, siguen su vida como si ella nunca hubiera existido, pero pedirle a una Madre que "sea egoísta" y no le importe, es como pedirle al sol que no brille.
Yo pensaba que ser Madre era caminar por un campo florido, pero en realidad me he dado cuenta de que es como andar sigilosamente por un campo minado. El que aún no tenga hijos y piense que es cosa fácil..., ¡mejor que desista!, pues no lo es, a veces pregunto a los solteros: ¿quieres conservar la paz en tu vida?..., si la respuesta es sí..., entonces no tengas hijos.
Tener un hijo es como beber una poción con la leyenda: "bébase en caso de valentía extrema". Una de las peores tristezas por las que pueda pasar una Madre es la de no ser querida, valorada y apreciada por un hijo.
Si, las Madres somos muy fuertes, pero también muy sensibles, y aún más si se trata de esas fibras delicadas llamadas hijos.
Pasamos por la vida por una larguísima lista de acontecimientos de los cuales la gran mayoría olvidaremos, pero a una Madre nunca se le olvida, siempre recordaremos su voz, su andar, su risa y su mirada..., la cual al ver a un hijo es equivalente a ver una Obra de Arte, y si es así, entonces todas las Madres somos Artistas.
El amor de una Madre es atemporal, por eso para ella sus hijos siempre serán "su bebé", pues lo conocieron siendo bebé, y para esa Madre ahora es un bebé que camina, come solo, se baña solo, con una manera de pensar propia, pero aún así, sigue y seguirá siendo "su bebé".
Lo único que no tiene caducidad en ésta vida..., es el amor de una Madre. Hoy me pregunto: ¿cómo sabía tanto mi Mamá, si apenas fué a unos cuantos años de Primaria?..., y la respuesta es que ella aprendió en la "Escuela de la Vida".
La fórmula que describe perfectamente a una Madre es: Hijos = Dínamo. Definitivamente el amor a un hijo es lo que mueve a una Madre para poder sobrellevar las adversidades de la vida, y ella muchas veces callará ese dolor, y lo maquillará con cara de tranquilidad y sosiego.
El único amor incondicional es el de una Madre, y en su rostro podemos ver la verdadera cara del amor.
A veces me pregunto cuando tengo un problema: ¿qué me diría mi Mamá?..., pienso en ella..., y me imagino lo que muy probablemente sería su respuesta. Yo creo que las Madres jamás deberían morir, pues siempre nos hacen falta, pero aún después de muertas, sin duda, nos siguen cuidando. Pero necesitamos ver la noche para apreciar el día, pasar por la tempestad para valorar la calma, tener enfermedad para apreciar la salud, y así es como tenemos que sufrir la ausencia de nuestra Madre para valorar su antigüa presencia.
El amor a primera vista..., si existe, al menos es lo que yo experimenté al ver a mis hijos por primera vez en el ultrasonido y al nacer.
Para una Madre, la melodía más dulce, es la voz y la risa de sus hijos. En alguna ocasión platicando con Pigus, me comentó que "Fulanita" estaba por "aliviarse", a mí no me gustaba que se usara ese término para una embarazada, pues yo le decía: "no es una enfermedad", ahora pienso que tenía razón..., es una enfermedad llamada AMOR..., y nunca se cura...
Algún día le dije a mi Mamá: " si yo me enterara que soy adoptada..., lo cual ya sé que no es así, aunque conociera a mi "verdadera Madre", no la iba a querer como te quiero a tí", y ella me contestó tiernamente: "tienes razón, pues la verdadera Madre no es la que engendra, sino la que cría".
En la que sería mi "última Ramirada" en compañía de mi Mamá, lo cual yo ni remotamente habría sospechado, al terminar la Misa, fuímos como cada año a pedir prestado el baño al Asilo de Ancianos que está al lado del Templo, y le dije a mi Mamá con sentimiento y algunas lágrimas en mis ojos: "Amá, (como la llamaba cariñosamente), yo nunca te dejaría en algún Asilo para Ancianos", y ella con voz llena de ternura me contestó: "Gracias".
Las Madres tenemos diferentes maneras de enseñar y educar a nuestros hijos, a mí me gusta darles ejemplos que de repente se me ocurren. Un día pensé en una Madre que iba con sus hijos en un bote, a veces con remos y otra sin remos, lo cual significaba para mí la diferencia de ir a la deriva o llegar a Puerto. Los remos son las herramientas que queremos dar a nuestros hijos, para que se defiendan en el mar de circunstancias que les esperan durante su vida, y la falta de herramientas es como ir sin remos hacia la deriva.
Otro ejemplo en el que pensé, fué cuando recordé las 3 veces que se me ha caído la lamparita de pared sobre mi cabeza, mientras estoy dormida y me ha dado sendos sustos, y aunque está chiquita sí duele el golpe, pues un día no muy lejano a ésta fecha, Cosette se quedó a dormir en mi cuarto y yo en el de ella, a la mañana siguiente, veo que la lamparita la había quitado Cosette para conectar su celular y pensé: "qué bueno que la quitó", así no habría ocasión de que se le pudiera caer durante la noche, golpearla y asustarla, y pensé que una Madre quisiera que nunca un hijo pasara por lo malo que ella pasó, y me dí cuenta de que ellos mismos tienen que darse sus "propios golpes", pues no siempre estaré ahí para "detener la lamparita"...
Hoy sé que la vida no es una Sinfonía contínua..., pero hoy puedo decir con certeza total, que mis hijos son el verdadero amor de mi vida.
Y aunque el título sea: "Madre sólo hay una", hoy puedo decir que he sido afortunada, pues fuí bendecida no una, sino dos veces, al tener a mi Madre y a mi Segunda Madre.
Ayer mi Madre me dió la vida..., y hoy, yo le doy vida a ella....
viernes, 1 de mayo de 2015
Ensayo sobre un lápiz
En una ocasión, tuve una plática con un maestro y le comenté que tengo una teoría sobre lo que se puede escribir sobre un objeto simple, algo común, y pensé en un lápiz, mi plática continuó con la idea de que si a un grupo de alumnos se les dejara de improviso escribir un ensayo sobre un "lápiz", sería muy probable que encontráramos una amplia gama de posibilidades entre el que escriba algo como: " Un lápiz sirve para escribir, tiene una goma para borrar, está hecho de madera y grafito", y esa sería una descripción muy corta, algunos darían una descripción más amplia, tal vez sobre la variedad de colores, diseños, distintos tipos de grosor del grafito, sus usos en diferentes ambitos populares, profesionales etc., pero no encontraríamos jamás 2 escritos exáctamente idénticos.
Mi teoría es que sobre cualquier objeto, por insignificante que nos pueda parecer, se podría escribir hasta un libro.
Particularmente en mi vida, creo que el lápiz ha sido uno de mis mejores amigos, pues desde mis primeros garabatos, mis primeras tareas del Kinder, con las cásicas "bolitas y rayitas", mis primeras operaciones matemáticas, que tienen que ser con lápiz..., pero luego me hago la pregunta..., ¿Y de dónde obtuve el gusto por escribir y escribir?, creo que fué a causa de todos mis maestros "dictadores", lo cual nunca me molestó, sino todo lo contrario, entre más escribiera..., ¡ por mí mejor!
Anecdotario de Lápices
"El lápiz empapelado"
Cuando estaba en Segundo de Primaria, llevé un lápiz nuevo al que la goma le quedaba floja, pues era de "quita y pon", así que para que no se cayera tan fácilmente, le había puesto un relleno de papel de baño color verde, no sé en qué momento una compañera decidió "tomar pestado" mi lápiz a escondidas..., y cuando me dí cuenta que traía mi lápiz, se lo pedí amablemente, y ella se negó a devolvérmelo y afirmaba que era de ella, y que ella misma lo había comprado el día anterior, yo era la clásica "tímida y callada", pero me armé de valor, y hablé con la maestra, y le expliqué lo que pasaba, y que para probar que era mío, viera que tenia un pedacito de papel de baño de color verde, para afianzar la goma. Afortunadamente la maestra me escuchó y le dijo que le permitiera ver el lápiz, al tenerlo la maestra le preguntó: ¿Qué es lo que tiene tu lápiz dentro de la goma?, y ella no supo decir nada..., así quedó comprobado que yo era la verdadera dueña del lápiz.
"El lápiz de los permisos"
Cuando fuí maestra, traté de ser comprensiva cuando "la naturaleza llamaba a mis alumnos...", bueno para ser claros..., tenían que hacer pipí, así que les daba permiso, pero de repente alguno no volvía, o se iba uno, luego otro..., luego otro..., hasta que pensé en buscar una solución, y al siguiente día les dije: "Quiero presentarles a éste lápiz que "hace magia", y ellos me preguntaron: ¿Cómo que magia, maestra?, sí, les contesté, pues el que tenga éste lápiz tendrá el "Poder", y me volvieron a preguntar: ¿Cuál "Poder" maestra?, les dije: el "poder" de "ir al baño"; obviamente el lápiz no era "común y corriente", sino de un modelo que yo sabía que no podrían falsificar fácilmente, el experimento fué todo un éxito, pues el que pedía el "lápiz de los permisos", sabía que no tenía que tardar, pues si alguien más quería ir al baño, no podría ir si no estaba de regreso..., ese llegó a ser un lápiz muy famoso..., y muy deseado...
"El Regalo de los 52's"
Al cumplir 52 años, y por ser un año "muy especial" para mí, hice una pequeña fiesta en la que pedí a mis amigos me dieran un regalo poco común..., "un lápiz", pues al empezar| a escribir éste blog, estaría utilizando contínuamente un lápiz tras otro, y para no perder la "hilación" de la escritura, pensé que tener varios me ayudaría, y así fué, tuve una gran, gran dotación de lápices, con los que aparte de escribir cuando tengo el deseo o la necesidad de hacerlo, recuerdo a quienes me los regalaron.
"Chiste sobre un lápiz"
Estaba un carpintero, muy preocupado porque se había cortado accidentalmente una oreja, la buscaban y la buscaban él y sus compañeros de trabajo, hasta que uno de ellos gritó con júbilo: ¡Aquí está tu oreja compañero!, pero el carpintero le contestó muy desanimado: "Esa no es mi oreja..., la mía tenía un lápiz..."
"La lección del lápiz"
Lápiz perdido = no lápiz
No lápiz = no apuntes
No apuntes = no estudio
No estudio = fracaso
Fracaso = no graduación
No graduación = no trabajo
No trabajo = no dinero
No dinero = no comida
No comida = flaco
Flaco = feo
Feo = no amor
No amor = no matrimonio
No matrimonio = no hijos
No hijos = solo
Solo = depresión
Depresión = enfermedad
Enfermedad = muerte.
Lección: NO PIERDAS TU LÁPIZ..., MORIRÁS...
Si todo ésto lo escribí sobre un simple lápiz..., que no se podrá escribir sobre tantos temas apasionantes de ésta vida..., y el Universo Infinito...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
