domingo, 10 de mayo de 2015

Madre sólo hay una


     Hablar de nuestra Madre podría convertirse en una charla eterna, y más si ya no tenemos la suerte o bendición de tenerla aún con vida, pero los pensamientos acerca de ella siempre estarán rondando y rondando por el resto de nuestra vida.

     Un hijo no siempre "necesitará" de su Madre..., pero una Madre siempre necesitará de su hijo. Así como al final de la película "La Nana Mágica", ella les dice a los niños. "Cuando no me quieran, pero me necesiten..., me tendré que quedar; cuando me quieran, y ya no me necesiten..., me tendré que ir...

     A veces los hijos se comportan como huérfanos voluntarios, siguen su vida como si ella nunca hubiera existido, pero pedirle a una Madre que "sea egoísta" y no le importe, es como pedirle al sol que no brille.

     Yo pensaba que ser Madre era caminar por un campo florido, pero en realidad me he dado cuenta de que es como andar sigilosamente por un campo minado. El que aún no tenga hijos y piense que es cosa fácil..., ¡mejor que desista!, pues no lo es, a veces pregunto a los solteros: ¿quieres conservar la paz en tu vida?..., si la respuesta es sí..., entonces no tengas hijos.

     Tener un hijo es como beber una poción con la leyenda: "bébase en caso de valentía extrema". Una de las peores tristezas por las que pueda pasar una Madre es la de no ser querida, valorada y apreciada por un hijo.

     Si, las Madres somos muy fuertes, pero también muy sensibles, y aún más si se trata de esas fibras delicadas llamadas hijos.

     Pasamos por la vida por una larguísima lista de acontecimientos de los cuales la gran mayoría olvidaremos, pero a una Madre nunca se le olvida, siempre recordaremos su voz, su andar, su risa y su mirada..., la cual al ver a un hijo es equivalente a ver una Obra de Arte, y si es así, entonces todas las Madres somos Artistas.

     El amor de una Madre es atemporal, por eso para ella sus hijos siempre serán "su bebé", pues lo conocieron siendo bebé, y para esa Madre ahora es un bebé que camina, come solo, se baña solo, con una manera de pensar propia, pero aún así, sigue y seguirá siendo "su bebé".

     Lo único que no tiene caducidad en ésta vida..., es el amor de una Madre. Hoy me pregunto: ¿cómo sabía tanto mi Mamá, si apenas fué a unos cuantos años de Primaria?..., y la respuesta es que ella aprendió en la "Escuela de la Vida".

     La fórmula que describe perfectamente a una Madre es: Hijos = Dínamo. Definitivamente el amor a un hijo es lo que mueve a una Madre para poder sobrellevar las adversidades de la vida, y ella muchas veces callará ese dolor, y lo maquillará con cara de tranquilidad y sosiego.

     El único amor incondicional es el de una Madre, y en su rostro podemos ver la verdadera cara del amor.

     A veces me pregunto cuando tengo un problema: ¿qué me diría mi Mamá?..., pienso en ella..., y me imagino lo que muy probablemente sería su respuesta. Yo creo que las Madres jamás deberían morir, pues siempre nos hacen falta, pero aún después de muertas, sin duda, nos siguen cuidando. Pero necesitamos ver la noche para apreciar el día, pasar por la tempestad para valorar la calma, tener enfermedad para apreciar la salud, y así es como tenemos que sufrir la ausencia de nuestra Madre para valorar su antigüa presencia.

     El amor a primera vista..., si existe, al menos es lo que yo experimenté al ver a mis hijos por primera vez en el ultrasonido y al nacer.

     Para una Madre, la melodía más dulce, es la voz y la risa de sus hijos. En alguna ocasión platicando con Pigus, me comentó que "Fulanita" estaba por "aliviarse", a mí no me gustaba que se usara ese término para una embarazada, pues yo le decía: "no es una enfermedad", ahora pienso que tenía razón..., es una enfermedad llamada AMOR..., y nunca se cura...


     Algún día le dije a mi Mamá: " si yo me enterara que soy adoptada..., lo cual ya sé que no es así, aunque conociera a mi "verdadera Madre", no la iba a querer como te quiero a tí", y ella me contestó tiernamente: "tienes razón, pues la verdadera Madre no es la que engendra, sino la que cría".

     En la que sería mi "última Ramirada" en compañía de mi Mamá, lo cual yo ni remotamente habría sospechado, al terminar la Misa, fuímos como cada año a pedir prestado el baño al Asilo de Ancianos que está al lado del Templo, y le dije a mi Mamá con sentimiento y algunas lágrimas en mis ojos: "Amá, (como la llamaba cariñosamente), yo nunca te dejaría en algún Asilo para Ancianos", y ella con voz llena de ternura me contestó: "Gracias".

     Las Madres tenemos diferentes maneras de enseñar y educar a nuestros hijos, a mí me gusta darles ejemplos que de repente se me ocurren. Un día pensé en una Madre que iba con sus hijos en un bote, a veces con remos y otra sin remos, lo cual significaba para mí la diferencia de ir a la deriva o llegar a Puerto. Los remos son las herramientas que queremos dar a nuestros hijos, para que se defiendan en el mar de circunstancias que les esperan durante su vida, y la falta de herramientas es como ir sin remos hacia la deriva.

     Otro ejemplo en el que pensé, fué cuando recordé las 3 veces que se me ha caído la lamparita de pared sobre mi cabeza, mientras estoy dormida y me ha dado sendos sustos, y aunque está chiquita sí duele el golpe, pues un día no muy lejano a ésta fecha, Cosette se quedó a dormir en mi cuarto y yo en el de ella, a la mañana siguiente, veo que la lamparita la había quitado Cosette para conectar su celular y pensé: "qué bueno que la quitó", así no habría ocasión de que se le pudiera caer durante la noche, golpearla y asustarla, y pensé que una Madre quisiera que nunca un hijo pasara por lo malo que ella pasó, y me dí cuenta de que ellos mismos tienen que darse sus "propios golpes", pues no siempre estaré ahí para "detener la lamparita"...

     Hoy sé que la vida no es una Sinfonía contínua..., pero hoy puedo decir con certeza total, que mis hijos son el verdadero amor de mi vida.

     Y aunque el título sea: "Madre sólo hay una", hoy puedo decir que he sido afortunada, pues fuí bendecida no una, sino dos veces, al tener a mi Madre y a mi Segunda Madre.

     Ayer mi Madre me dió la vida..., y hoy, yo le doy vida a ella....





viernes, 1 de mayo de 2015

Ensayo sobre un lápiz


     En una ocasión, tuve una plática con un maestro y le comenté que tengo una teoría sobre lo que se puede escribir sobre un objeto simple, algo común, y pensé en un lápiz, mi plática continuó con la idea de que si a un grupo de alumnos se les dejara de improviso escribir un ensayo sobre un "lápiz", sería muy probable que encontráramos una amplia gama de posibilidades entre el que escriba algo como: " Un lápiz sirve para escribir, tiene una goma para borrar, está hecho de madera y grafito", y esa sería una descripción muy corta, algunos darían una descripción más amplia, tal vez sobre la variedad de colores, diseños, distintos tipos de grosor del grafito, sus usos en diferentes ambitos populares, profesionales etc., pero no encontraríamos jamás 2 escritos exáctamente idénticos.

     Mi teoría es que sobre cualquier objeto, por insignificante que nos pueda parecer, se podría escribir hasta un libro.

     Particularmente en mi vida, creo que el lápiz ha sido uno de mis mejores amigos, pues desde mis primeros garabatos, mis primeras tareas del Kinder, con las cásicas "bolitas y rayitas", mis primeras operaciones matemáticas, que tienen que ser con lápiz..., pero luego me hago la pregunta..., ¿Y de dónde obtuve el gusto por escribir y escribir?, creo que fué a causa de todos mis maestros "dictadores", lo cual nunca me molestó, sino todo lo contrario, entre más escribiera..., ¡ por mí mejor!

                                                        Anecdotario de Lápices

                                                         "El lápiz empapelado"

     Cuando estaba en Segundo de Primaria, llevé un lápiz nuevo al que la goma le quedaba floja, pues era de "quita y pon", así que para que no se cayera tan fácilmente, le había puesto un relleno de papel de baño color verde, no sé en qué momento una compañera decidió "tomar pestado" mi lápiz a escondidas..., y cuando me dí cuenta que traía mi lápiz, se lo pedí amablemente, y ella se negó a devolvérmelo y afirmaba que era de ella, y que ella misma lo había comprado el día anterior, yo era la clásica "tímida y callada", pero me armé de valor, y hablé con la maestra, y le expliqué lo que pasaba, y que para probar que era mío, viera que tenia un pedacito de papel de baño de color verde, para afianzar la goma. Afortunadamente la maestra me escuchó y le dijo que le permitiera ver el lápiz, al tenerlo la maestra le preguntó: ¿Qué es lo que tiene tu lápiz dentro de la goma?, y ella no supo decir nada..., así quedó comprobado que yo era la verdadera dueña del lápiz.

                                                                  "El lápiz de los permisos"

     Cuando fuí maestra, traté de ser comprensiva cuando "la naturaleza llamaba a mis alumnos...", bueno para ser claros..., tenían que hacer pipí, así que les daba permiso, pero de repente alguno no volvía, o se iba uno, luego otro..., luego otro..., hasta que pensé en buscar una solución, y al siguiente día les dije: "Quiero presentarles a éste lápiz que "hace magia", y ellos me preguntaron: ¿Cómo que magia, maestra?, sí, les contesté, pues el que tenga éste lápiz tendrá el "Poder", y me volvieron a preguntar: ¿Cuál "Poder" maestra?, les dije: el "poder" de "ir al baño"; obviamente el lápiz no era "común y corriente", sino de un modelo que yo sabía que no podrían falsificar fácilmente, el experimento fué todo un éxito, pues el que pedía el "lápiz de los permisos", sabía que no tenía que tardar, pues si alguien más quería ir al baño, no podría ir si no estaba de regreso..., ese llegó a ser un lápiz muy famoso..., y muy deseado...


                                                               "El Regalo de los 52's"

     Al cumplir 52 años, y por ser un año "muy especial" para mí, hice una pequeña fiesta en la que pedí a mis amigos me dieran un regalo poco común..., "un lápiz", pues al empezar| a escribir éste blog, estaría utilizando contínuamente un lápiz tras otro, y para no perder la "hilación" de la escritura, pensé que tener varios me ayudaría, y así fué, tuve una gran, gran dotación de lápices, con los que aparte de escribir cuando tengo el deseo o la necesidad de hacerlo, recuerdo a quienes me los regalaron.

                                                                 "Chiste sobre un lápiz"

        Estaba un carpintero, muy preocupado porque se había cortado accidentalmente una oreja, la buscaban y la buscaban él y sus compañeros de trabajo, hasta que uno de ellos gritó con júbilo: ¡Aquí está tu oreja compañero!, pero el carpintero le contestó muy desanimado: "Esa no es mi oreja..., la mía tenía un lápiz..."

                                                                 "La lección del lápiz"

                                            Lápiz perdido = no lápiz
                                            No lápiz = no apuntes
                                            No apuntes = no estudio
                                            No estudio = fracaso
                                            Fracaso = no graduación
                                            No graduación = no trabajo
                                            No trabajo = no dinero
                                            No dinero = no comida
                                            No comida = flaco
                                            Flaco = feo
                                            Feo = no amor
                                            No amor = no matrimonio
                                            No matrimonio = no hijos
                                            No hijos = solo
                                            Solo = depresión
                                            Depresión = enfermedad
                                            Enfermedad = muerte.

                                             Lección: NO PIERDAS TU LÁPIZ..., MORIRÁS...

     Si todo ésto lo escribí sobre un simple lápiz..., que no se podrá escribir sobre tantos temas apasionantes de ésta vida..., y el Universo Infinito...
                                       

   

viernes, 24 de abril de 2015

El dulce alimento del Alma


     Todos tenemos nuestra " historia personal " de cómo caímos en los brazos amorosos de la lectura, la mía comenzó a los 14 años, cuando mi hermana Fany me inculcó ese buen hábito, claro que como buena principiante no estaba del todo convencida, ya que había empezado a hacer " mis pininos" cuando leía de niña las clásicas historietas de " Archie ", " La Zorra y el Cuervo ", " Sal y Pimienta "   etc.; pero mi primer lectura formal a los 14 años fué " La isla de los hombres solos ", mi hermana me advirtió que era un libro " fuerte " como para empezar, pero lo leí, y sí, aún recuerdo que fué crudo e impactante, pero más que nada porque había sido una historia real.

     Llegaron mis 15 años, y el mejor regalo que recibí fué mi libro de " Los Miserables " de Víctor Hugo, por parte de mi hermana Pigus, ella sabía perfectamente la importancia que tenía para mí esa novela.

     Y como " a comer y a rascar..., el trabajo es empezar ", de ahí comenzó una travesía que aún continúa, pues ya tengo una larga lista en mi haber de libros leídos, y cada uno de ellos se ha llegado ha convertir en un amigo especial. Quien tiene el hábito de la lectura, jamás estará solo, es una experiencia en la que se puede viajar sin desplazarse físicamente a ciudades, países y hasta a mundos imaginarios, ya que el poder de creatividad del Ser Humano es ilimitado, si llegara el día en que se diera la noticia: " Esta es la última idea de la Humanidad..., ya no hay más por descubrir... " ese día sería seguramente el principio de nuestro fin.

     Al llegar a la preparatoria, tuve el honor de tener a la más increíble Maestra de Lectura y Redacción, la Srita. Ma. de Jesús, quien nos enseñó a analizar a fondo el contenido de nuestras lecturas.

     Leer es como platicar con un buen amigo, el escritor nos está obsequiando una parte de su espíritu.

     Leer sin anotar, es olvidar, si siempre que se lee, se van tomando notas, al cabo de algunos años habremos acumulado un precioso tesoro.

     Pero así como hay buenos amigos, también los hay malos, por eso tendremos que fijarnos muy bien al seleccionar un libro, pues también nos podría hacer un daño como lo haría una mala compañía. Aún en algo tan noble, se pueden esconder malas intenciones. Si el libro del escritor no lo puede leer su Madre, no será entonces una lectura recomendada para nadie más.

     Leer de nuevo un libro, es como volver a encontrarse con un buen amigo, por eso yo no recomiendo que nos deshagamos de nuestros libros, pues con el tiempo podríamos tener algún hermoso reencuentro.

     Así como se presenta a un buen amigo, hoy quiero presentarles a cinco de mis mejores amigos, y como es sabido que los mejores amigos se cuentan con los dedos de una mano..., y a veces nos sobran dedos..., puedo decir con gran orgullo que éstos cinco buenos amigos podrían estar acompañados de muchos más..., y ellos son: 1.- " Los Miserables ", de Víctor Hugo.
                                     
                                             2.-  " La Abuela y los Sacerdotes ", de Taylor Caldwell.

                                             3.-  " Crímen y Castigo ", de Fedor Dostoievski.

                                             4.-  " Bajo la Rueda ", de Hermann Hesse.

                                             5.- " La Iliada  ", de Homero.

     Para finalizar, creo que si las buenas lecturas se apoderaran de todo el mundo, se acabarían las guerras, el hambre y la injusticia..., sí ya sé..., es una utopía...

                                     

   

miércoles, 22 de abril de 2015

Las emociones a través de la comida..., ¡ a comer !


     El convivir con lo que hoy se considera una " familia grande ", de 10 personas, la hora de la comida se convertía en todo un acontecimiento diario, pero como en la época en que mi hermano menor y yo éramos niños, la casa tenía un comedor algo reducido, nosotros no cabíamos y teníamos que comer en la cocina, lo cual para nosotros nunca fué un problema; pero a pesar del corto espacio, afortunadamente nunca tuvimos que pasar hambre, ni limitaciones.

     Al tener que cocinar " para todo un regimiento ", como decía mi Mamá, eran grandes cazuelas de sopa, de guizados, y mucha ensalada, así como agua de frutas naturales, pues aunque de vez en cuando saboreábamos una rica " Coca- Cola ", mi Mamá no era muy afecta de los refrescos, siempre prefirió " lo naturalito ", y eso sí, siempre fué enemiga de " los enlatados ", nuestro postre tampoco podía faltar.

     Al paso del tiempo, mi Papá decidió que era hora de aumentar el tamaño del comedor, pues no ibamos a seguir siendo Ricardo y yo exiliados en nuestra propia casa.

     Fué muy emocionante cuando por fin los 10 podíamos estar juntos, ahora con un comedor justo para 10 comensales, esa fué una época que hoy recuerdo con mucho cariño.

     Cocinar para la familia, es una verdadera expresión de amor, y hoy puedo decir con certeza total, que mi Madre fué una derrochadora de amor.

     ¿ Y qué era lo que cocinaba " Doña Meche " ?, pues eran tantas sus especialidades culinarias , que hoy por hoy puedo decir que era un verdadero " Estuche de Monerías ". Hacer de comer para tantos era complicado, pero llamar a tantos a comer, era una verdadera " Odisea "..., comenzar a recorrer la casa..., de Norte a Sur y de Este a Oeste, con el clásico grito de: ¡ A comer !, ya que como buena familia " tradicional ", teníamos que comer todos juntos, pues como mi Mamá decía: "¡aquí no es restaurant!", y..., " ¡el que alcanzó..., alcanzó! ", y si veía a alguien haciendo algo más como tarea de la escuela o algún otro quehacer le decía: " ¡ primero comer, que ser Cristiano! ", pero como dice el dicho: " a quién le dan pan,  y que llore ", era como si nos dieran cuerda y así ibamos llegando al comedor, hasta que estábamos todos reunídos, nos hacíamos la Señal de la Cruz, y empezaba la fiesta con un ¡ pásame una tortilla!, sírveme un poquito más..., mientras mi Mamá le decía a alguno: ¡ no vayas a tirar !, o ¡sírvete lo que tanteés comerte!, y yo le decía de broma: ¡ yo tanteo comerme toda la cazuela!, o para que no estuviera alguien de merolico en la comida le decía: " el que come y canta..., loco se levanta "; claro que podíamos platicar, pues con 10 a la mesa era prácticamente imposible que así no fuera..., y era parte de lo bonito.

     Sus platillos que estaban en mi lista de " los más buscados" eran: Mole con espinazo y nopales, Pastel de carne, Rajas con nata, de las  cuales cada vez que las preparaba, teníamos que hacer una especie de " juramento de silencio"..., y no decir que tenía natas..., las cuales Gerardo odiaba, pero él se las comía con gusto, siguiendo con la lista, su Pollo almendrado era exquisito, obviamente aprendió de la mejor: mi Abue Camila, también preparaba un delicioso Huevito con chorizo, Sopa de papa con tomillo y queso, Cocido de res con verduras, Fresas con crema, y como decía: " las penas con pan son buenas" al comer sus insuperables pasteles de naranja, anís, y pan de elote..., de verdad, casi todas las penas se olvidaban, bueno, sólo de recordar ya se me está haciendo "agua la boca".

     Y al final de cada comida, siempre decía: " Gracias a Dios, que nos dió que comer, sin merecerlo".

     Quién podría no recordar la comida de su Madre, como la más exquisita, y mucho más si tenía  
"El Ingrediente Secreto", (el cual me heredó...),  ya saben..., AMOR.

     Para mí, cada día la hora de comida es como una fiesta, pues estoy con los que más amo, y como lo que más me gusta.

     Hoy al ser yo una Madre que ama cocinar para sus dos amores, instintívamente vuelvo a repetir la linda historia que viví al lado de " mi Amá ", y hoy soy yo quien busca a sus hijos por la casa y les grita: ¡ A COMER !...



sábado, 11 de abril de 2015

Sal de viaje..., dentro de tu casa.


     Y de nuevo..., ¿Por qué no salir de vacaciones como "Dios manda"?. Las razones pueden ser: falta de presupuesto, falta de tiempo, algún impedimento físico o simplemente ganas de "no salir".

     Cuando vivía en casa de mis Padres, la cual era muy espaciosa, hubo algunas tardes en que al quedar sola en casa, al estilo de "Mi Pobre Angelito", me gustaba imaginar que "salía de vacaciones dentro de mi casa"..., ¿ y cómo era eso ?, era sencillo, no hay que tener una gran imaginación, simplemente el deseo de divertirse de una forma distinta, así que salía de mi cuarto o mi "Torre de Princesa" como decía Jovanka, y comenzaba a vagar de una habitación a otra, mirando todo con detenimiento, como si me encontrara en algún museo, viendo las fotos familiares de la sala, tocando un poco el piano, las tonaditas que me sabía, y así, mi recorrido iba en proceso, después al segundo piso por los cuartos de mis hermanos, asomarme por el Hall para ver pasar los coches por la calle empinada, ver pasar a la gente y finalmente mi recorrido terminaba en mi cuarto viendo algún buen programa.

     Pero éste año afortunadamente tuve unas buenas vacaciones, de esas en las que no hay que preparar maletas, no hay que preocuparse por el presupuesto, ni por abordar un camión o avión, ¡claro!, son otra vez esas vacaciones en las que se vuela en "alas de la imaginación", gracias a la "bendita tecnología", decidí viajar a Dubai, donde me encantó el Mall, París, donde recordé la belleza de mi querida Torre Eiffel, Disneylandia, para recordar que sigue siendo el "lugar más felíz sobre la tierra", Crucero por Grecia, ¡hermoso!, Stuttgart, tal como lo recuerdo como un Cuento de Hadas, Holanda, paisajes encantadores, Madrid, volver a recordar a mi querida Madre Patria y ¡olé!, Hawaii, un verdadero paraíso tropical, Cancún, para recordar cuando trabajé allá por cuatro estupendos meses, y Epcot Center, donde se da la vuelta al mundo en un abrir y cerrar de ojos. Todo ésto lo recorrí obviamente por You Tube. Todo comenzaba al despertar, hacer los quehaceres del día, con la ilusión de que por la noche viajaría a un lugar distinto, sin tener que preocuparme por tumultos por los Días Santos o de Pascua, así que a preparar una rica merienda, a empijamarse, meterse a la camita y a viajar plácidamente, y para no sentirme sola durante ese viaje imaginario, no podían faltar mis 2 grandes amores, mis hijos, ellos no lo saben..., pero también se fueron de vacaciones conmigo...

     Todo ésto me recuerda una idea que he tenido desde hace algunos años, me encantaría que hubiese una Agencia de Viajes "Virtual", en la que justo personas a las que nos gusta viajar, pero no contamos con los suficientes recursos económicos, o por falta de tiempo para algunos otros, o tal vez miedo a subir a un avión, o el tener alguna discapacidad física, o el tener que preparar equipaje, sean causas suficientes para decir: "mejor no", La idea es que se vaya a esa Agencia de Viajes de "realidad virtual", se contrate el viaje a cualquier parte del mundo que se desea visitar, con una perspectiva de 360° , visitando museos, los sitios turísticos más importantes, y hasta entrar de compras a los grandes almacenes, las cuales llegarían días después a nuestro hogar. Tal vez la comida sería el único detalle que faltaría, pero nuestro Agente nos podría decir: "véngase comido por favor", para no pasar hambre durante el recorrido: ¿Pero cómo "lo veríamos" todo?, con la nueva tecnología que ya existe para los video juegos, pero aquí se aplicaría para uso turístico "no desplazable". Yo sé que suena loco, pero serían experiencias increíbles, tal vez entrar a un Centro Comercial y después de comer, decir: " y hoy..., ¿a dónde viajaremos?...

martes, 31 de marzo de 2015

Las peripecias de mi nombre



    Todos tenemos un nombre con el que lidiaremos a lo largo de nuestra vida, , y sí, está bien, nos lo escogieron nuestros Padres seguramente con mucho amor y cuidado, pero en mi caso, creo que exageraron un poco, o un mucho, pues fuí bendecida con 3 nombres de los cuales contaré el motivo, causa y razón.

     Un día después de años de pasar por situaciones de burla, etc, decidí preguntar a mi Mamá: "¿Por qué se ensañaron contra mí poniéndome 3 nombres?, ¿ si 6 de mis hermanos tienen 2 y el menor tiene sólo 1?", y mi Mamá tiernamente me contó la historia de mi nombre, y fué así: "Te llamas María, porque todas tus hermanas también son "Marías", y siguió: te llamas Georgina en recuerdo a tu Abuelito Jorge, y finalizó: te llamas Del Sagrado Corazón de Jesús, porque naciste un viernes del Sagrado Corazón de Jesús, el cual siempre se festeja en viernes". Y por el momento quedé satisfecha con la explicación, pero después le dije: ¿Pero para qué ponerme tantos nombres para que finalmente me digan "flaca"? o algunos de los otros apodos como Petroncia, Viruta, flacaspóndila, flaconcia etc.?

     Mis recuerdos se remontan desde que estaba en el Kinder, y al preguntarme mi nombre, yo inocentemente lo decía completo, y comenzaron las risas, y como si eso no fuera poco, la tercera de mis hermanas, comenzó a burlarse diciendo en la escuela que yo también me llamaba: "en voz confío", es probable que con esa inocencia de niña de Kinder, yo me lo creyera por un breve tiempo, pero siguó creciendo como bola de nieve en bajada..., llegué a la Primaria, y al terminarla había que firmar el Certificado, una línea no muy larga para albergar un nombre kilométrico, y además con mi letra grande, ¿cómo solucionar el problema?..., pues me pusieron a practicar y practicar antes de la firma definitiva, afortunadamente fué "Prueba Superada".

     Un día pregunté a mi Mamá, cuando estaba aún en primaria: ¿Por qué Ricardo sólo tiene un nombre?, y mi Mamá me respondió: porque es Ricardo "a secas", y yo creía que en realidad sí tenía 2 nombres y que era: "Ricardo Asecas", pero luego entendí lo que mi Mamá quería decir: que se decía "a secas", cuando alguien sólo tiene un nombre.

     Llegó la Secundaria, y yo sinceramente ya empezaba a "renegar" de mi nombre, pues seguía siendo blanco de las burlas. Recuerdo que tenía un maestro llamado Celso (igual que el nombre de mi Papá), y un día que estaba pasando lista dijo: "¡tengo que tomar aire para poder decir tu nombre completo!", mejor solamente te llamaré: "Corazón", yo sentí que me puse más roja que un jitomate, por la vergüenza. Pero no terminaba ahí, pues siguió el Bachillerato y fué lo mismo...

     Y llegó la Universidad..., y para seguir con la costumbre, a todos les causaba gracia mi nombre, ya no me importaba tanto, y a mí también me parecía "gracioso", como aquel día que mi "Apá" me fué a recoger a la Universidad y me gritó: "¡Petroncia!", y mis compañeros se rieron y  me preguntaron: ¿cómo te llamó?, y yo muy orgullosa contesté: "¡Petroncia!".

     Algunos de los principales problemas con los que me he tenido que topar, han sido aparte de Certificados, la Credencial de Elector y el Pasaporte, pues en ninguno de ellos se ha podido escribir nunca mi nombre completo, y siempre los empleados están incrédulos, sorprendidos y..., riendo.

     Últimamente, al tener que ir con tanta frecuencia al Hospital, el cual para mí es como un "Segundo Hogar", siempre al llegar a la caseta me preguntan mi nombre, y al decírselos les causa gracia, pues yo sola me empecé a llamar "La Letanía", y así es como ahora algunos me conocen.

     Pero no todo acerca de mi nombre es malo..., lo bueno es que tengo a muchos a quien encomendarme: a la Vírgen María, a San Jorge, y al Sagrado Corazón de Jesús. Ahora sé que en realidad tengo muy buenas "palancas".

     Para finalizar..., si piensan tener hijos..., piensen bien..., razonen...,, el daño y problemas que les pueden acarrear de por vida, al poner nombres kilométricos, a menos que sean de La Nobleza...,. como la Duquesa de Alba (q.p.d.), cuyo nombre completo era: María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva.

     Hoy digo a mis hijos (de broma), "me cambiaré el nombre"..., a..., María Godofreda del Sagrado Corazón de Jesús...

     Pero en realidad..., yo simplemente sé que soy..., "Gina".




domingo, 22 de marzo de 2015

Un curioso descubrimiento.


     Aunque ahora no lo parezca, siempre he sido una persona solitaria, y como mi Mamá decía: "genio y figura..., ¡hasta la sepultura!". Claro que me gusta estar con gente, pero en realidad soy de pocos amigos, y sí, los tengo, pero soy muy cuidadosa para darles ése gran nombre: AMIGO, el cual hoy en día está muy gastado y menospreciado; pero volviendo al tema de ser una persona solitaria, recuerdo que por el año 1979, veía una telenovela Venezolana, (una de tantas que llegué a ver), en realidad ni recuerdo el nombre, pero lo que sí recuerdo es que una tarde de ese 1979, a mis 17 años, me dí cuenta de que acababa de descubrir algo tan curioso y a la vez muy importante para mí: UNA FAMILIA. ¡Yo quería, ansiaba y deseaba profundamente tener una familia!, y en ése preciso momento me dí cuenta que ésos personajes que se sentaban a la mesa compartiendo y discutiendo sus problemas, en realidad se habían convertido en mi familia..., ¿pero cómo?, me dirán los que me conocen, si tenías tu familia con Padre y Madre y 7 hermanos, ¿cómo anhelar lo que ya se tiene?..., sí, es extraño..., pero el tiempo pasó y seguí con ése sentimiento, pues en cuanto programa "familiar" que seguía viendo, me seguía "encariñando" con ellos, yo sabía muy a mi pesar, que mi familia era lo que hoy se llama "desintegrada" o "semidesintegrada", pero tratábamos cada quién de hacer "nuestro papel"...; y el tiempo siguió transcurriendo, tuve mi primer novio..., el segundo..., el tercero..., y el cuarto..., demasiados para mi gusto, y ¿ésto qué tiene que ver?..., pues que yo seguía en el "intento" de tener "esa familia", que obviamente había "idealizado": el Papá, la Mamá y los hijos, pero..., eso no pasaría, pues nunca tuve la suerte de toparme con la persona "indicada", y simplemente me quedé con la "idea" y la "ilusión"; ya sé que de ilusiones no se vive, que la realidad es muy distinta, pero como a veces la "realidad" duele..., y a veces demasiado, es que he decidido tener a mis "familias imaginarias", que sé que no me lastimarán (pues ellos ni siquiera sabrán que existo); en cambio sentirse inexistente dentro de una familia "real", es muy triste y doloroso.

     Yo creí tener una familia..., y la perdí..., creí tener otra..., y la perdí..., ahora creo que somos tres...

     Y es la misma familia que hasta el día de hoy sigo buscando..., y esperando..., perdón..., pero tengo que encender la TV, ..., ¡mi familia me espera!